Al frente de la nueva estructura fue designado Diego Valenzuela, exintendente de Tres de Febrero, en una decisión impulsada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
La Agencia de Migraciones tendrá estatus “desconcentrado”, lo que le permitirá contar con cierta autonomía administrativa y presupuestaria, un punto clave en la reorganización del área.
Actualmente, los más de 4.000 agentes de Migraciones perciben salarios superiores a los de sus pares del Ministerio de Seguridad, una diferencia que influyó en el diseño institucional. Desde el Ejecutivo señalaron que este nuevo esquema busca ordenar la gestión, mejorar la eficiencia operativa y fortalecer los controles en pasos fronterizos, aeropuertos y puertos.
La creación de la Agencia forma parte de una estrategia más amplia orientada a revisar la política migratoria, con un enfoque centrado en la seguridad nacional, el control del ingreso y permanencia de extranjeros, y la coordinación con otras fuerzas y organismos del Estado.
En el diseño del nuevo ente intervinieron los ministerios de Seguridad, Transformación del Estado y Descentralización, y Legal y Técnica, que trabajaron en conjunto para definir la estructura y el marco normativo.
Según trascendió, durante el proceso de conformación del organismo se registraron diferencias internas entre la ministra Alejandra Monteoliva y Diego Valenzuela, particularmente en relación con la estructura de la cartera y los funcionarios que la integrarían.
Pese a esas tensiones, el Gobierno avanzó con el lanzamiento de la Agencia, que comenzará a operar en las próximas semanas y será una pieza central en la nueva arquitectura del control migratorio en la Argentina.






















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