Desde el inicio de la charla, el tono de Berni fue quirúrgico. Para el exministro, el peronismo ha sufrido una suerte de "parasitación" ideológica.
Según su visión, el alejamiento de las bases populares no se debe a un error en la doctrina de Perón, sino a la adopción de banderas que le son ajenas y que solo responden a las preocupaciones de una elite intelectual.
"El problema no es el peronismo, sino el progresismo que nos ha llevado a discutir cosas que a la gente no le importan mientras la inseguridad y la economía nos pasan por encima", disparó el senador.
Uno de los momentos más álgidos de la entrevista ocurrió cuando se abordó la agenda de seguridad. Berni, fiel a su estilo de "soldado" del orden, se desmarcó de la línea garantista que suele imperar en sectores del kirchnerismo.
Se mostró contundente a favor de la baja en la edad de imputabilidad, argumentando que el Estado no puede seguir siendo un espectador pasivo frente a la delincuencia juvenil.
Para Berni, la falta de límites y la mirada complaciente del progresismo hacia el delito han sido los principales motores del crecimiento de la inseguridad en el conurbano bonaerense.




















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