El hecho ocurrió minutos después de las 8, cuando la prensa registraba el traslado de unos 12 activistas detenidos. Según el relato en vivo desde el lugar, los uniformados pidieron que los periodistas se corrieran de la entrada del estacionamiento donde estaban los móviles policiales.
“Nos pidieron que nos corramos, nos estábamos corriendo, había trípodes, cables, estábamos en vivo. De repente empezaron a empujar y a tirar gas pimienta”, describió la cronista Agustina Binotti desde el lugar, quien también recibió el químico en el rostro.
En ese contexto, Tedeschini quedó en medio del avance. Las imágenes muestran cómo un efectivo intenta arrancarle la cámara, lo empuja y lo hace caer. Ya en el piso, varios policías lo rodean, lo golpean y lo arrastran.
“Lo tiraron al piso, lo patearon y se lo llevaron entre cinco”, denunciaron al aire. El trabajador terminó con un corte en el rostro y fue esposado. Luego lo trasladaron al interior del estacionamiento, donde permaneció varios minutos fuera de la vista de sus compañeros. Esposado.
La situación generó indignación entre los periodistas presentes. “No había manifestantes en ese sector, éramos todos prensa. Estábamos en el lugar que el propio operativo dispuso para trabajar”, remarcaron. Otros camarógrafos también resultaron afectados por el gas pimienta.
Las imágenes evidencian que la agresión se produjo en un contexto sin disturbios en esa zona. La protesta de Greenpeace había sido reducida y los detenidos ya estaban siendo cargados en los móviles. Sin embargo, el despliegue policial avanzó sobre los trabajadores de prensa con empujones y gas.
Ya cerca de las 9, el camarógrafo fue trasladado al Hospital Ramos Mejía. Fuentes oficiales indicaron que sería liberado a la brevedad.
En diálogo exclusivo con Antonio Laje, el camarógrafo Facundo relató cómo fue el violento episodio que terminó con su detención y posterior liberación. “Me están atendiendo las chicas, por suerte. Tengo golpes en el brazo, la pierna, la cara… y la muñeca”, describió mientras era asistido por personal médico.
Sobre el momento del avance policial, explicó que se encontraba trabajando en un sector donde no había obstrucción. “Estábamos cubriendo en un lugar habilitado, al lado de la reja del estacionamiento. Nosotros trabajamos con cable en la cámara. Cuando la Policía empezó a avanzar, el cable me quedó abajo de ellos. Yo no podía retroceder porque tenía el cable ahí, y tampoco iba a dejar la cámara”, señaló.
Según contó, intentó proteger el equipo en medio del empujón: “Me tiraron y traté de caer con el codo para que la cámara no golpee contra el piso. Inclusive seguí dando planos desde el piso”.
Facundo también denunció el nivel de violencia del procedimiento: “Me sacaron la cámara y me agarraron entre cinco o seis. Adentro me tiraron gas pimienta”.
Tras permanecer demorado, el juzgado ordenó su liberación al constatar las imágenes del operativo. Antes de retirarse, llevó tranquilidad a sus seres queridos: “Avisen a mi familia que estoy bien”. Y, pese a lo ocurrido, dejó en claro su postura: “Ahora salgo de acá y me voy a seguir laburando”.





















2.jpg)




