López Zavaleta fue designado en 2019 número dos del organismo que hasta ente miércoles condujo Mahiques, donde coordina las fiscalías de primera instancia y participa del Consejo General de Política Criminal, ámbito donde se definen prioridades de persecución penal. En paralelo, fue nombrado por resolución 177/2024 como director del ISSP, instituto encargado de formar a la Policía de la Ciudad y a los Bomberos.
Ese doble rol lo posiciona como engranaje operativo entre el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio de Seguridad porteño, hoy bajo la órbita política del alcalde porteño. Por eso, además de la técnica jurídica, también acumula experiencia en la conducción de estructuras y control de caja en áreas sensibles como capacitación, diseño de políticas penales y reorganización de fiscalías.
Su trayectoria está marcada por un conocimiento detallado del Ministerio Público Fiscal al que ingresó en el año 1999. Desde aquel entonces ocupó la totalidad de los escalafones de la carrera judicial hasta lograr acceder al cargo de Fiscal de Primera Instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas en el año 2013. Además, desde su designación como Fiscal General Adjunto impulsó la creación y puesta en funcionamiento de las Unidades de Flagrancia, la Unidad Fiscal Especializada en Ejecución Penal, los Equipos Especializados en Violencia de Género (BEVG) y la implementación de la figura del "Auxiliar Fiscal", entre otras políticas.
López Zavaleta integra el círculo de confianza de Mahiques, con quien compartió el recorrido del flamante ministro en el Ministerio Público porteño. Al momento de su desembarco, su reemplazante ya tenía una década y media de trayectoria que redundó en una relación de mucha confianza.
Su designación es una señal de continuidad más que de ruptura.
La confirmación de López Zavaleta com Fiscal General, mantiene ordenado el tablero interno del Ministerio Público y, al mismo tiempo, podría consolidar un esquema de coordinación directa con el Ejecutivo.





















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