Para Kicillof, lo que ocurre en Comodoro Py no es un proceso jurídico, sino una puesta en escena con fines de propaganda.
"Montan este show justo cuando ya se torna inocultable el efecto destructivo de las políticas del gobierno", disparó Kicillof, estableciendo una conexión directa entre el calendario de las citaciones judiciales y el deterioro de los indicadores económicos bajo la administración de Javier Milei.
La reacción del Gobernador no es un hecho aislado. Se da en un contexto de máxima tensión donde el mandatario provincial busca consolidarse como el principal dique de contención frente al modelo libertario.
Al calificar la situación de la expresidenta como un "acoso" y hablar de una condena "injusta como absurda", el Gobernador reafirma la narrativa del lawfare, pero con un matiz renovado: la acusación de que la justicia actúa hoy como una cortina de humo para tapar el ajuste.
Mientras la crónica judicial sigue los pormenores de la "Causa Cuadernos", en La Plata la agenda es otra. El posteo de Kicillof funcionó como el preludio político a una jornada cargada de gestión, marcada por el lanzamiento del Centro de Estudios Derecho al Futuro (CEDAF).
La estrategia es clara: mientras el frente judicial intenta desgastar la figura de la conducción del peronismo, el Gobernador responde con un cierre de filas ideológico y la aceleración de un programa propio que busca ofrecer una alternativa al rumbo actual del país.
























2.jpg)

