El informe “Evolución de la distribución del ingreso”, basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), expuso un escenario de relativa estabilidad en los niveles de desigualdad, aunque con disparidades marcadas según el género y la formalidad laboral.
El Coeficiente de Gini, un indicador donde 0 representa igualdad absoluta y 1 desigualdad total, se ubicó en 0,427 para el cuarto trimestre de 2025, lo que representa una ligera baja respecto al 0,430 registrado en el mismo período de 2024.
La suma total de ingresos para el total de la población de referencia fue de $19.100.575 millones, lo que significó un incremento nominal de 44,9% en relación con igual trimestre de 2024. Según el informe, el 62,6% de la población total percibió algún tipo de ingreso durante el período analizado, con un promedio individual de $1.011.863.
Analizado según la escala de ingreso individual, el ingreso promedio del estrato bajo (deciles 1 a 4) fue de $351.028; el del estrato medio (deciles 5 a 8), de $940.586; y el del estrato alto (deciles 9 y 10), de $2.476.247.
El ingreso promedio per cápita del total de la población, que corresponde a 30 millones de personas, alcanzó $635.996, mientras que la mediana del ingreso per cápita fue de $450.000.
Además, los varones tuvieron un ingreso promedio de $1.191.364, frente a los $838.336 de las mujeres. La brecha de ingresos entre géneros se situó en un 29,6% a favor de los varones.


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