El principal operador de los shoppings del país subrayó el impacto cotidiano de los medios en la toma de decisiones empresariales y en la comprensión de la realidad. Elsztain definió al "buen periodismo" como una herramienta indispensable que "ilumina, ordena, pregunta, incomoda, explica y ayuda a que una sociedad converse mejor consigo misma", un concepto que contrasta de forma directa con las recurrentes descalificaciones hacia el sector por parte del presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.
El empresario analizó los desafíos actuales de la comunicación pública, advirtiendo sobre los riesgos de la inmediatez en las redes sociales, la proliferación de noticias falsas y la llegada de la inteligencia artificial, factores que —a su juicio— diluyen la frontera entre la información rigurosa y la mera opinión. En este ecosistema saturado, Elsztain remarcó que el periodismo profesional adquiere un valor y una responsabilidad aún mayores.
Si bien reconoció que en el ámbito corporativo las críticas de la prensa suelen incomodar y que los titulares apresurados pueden generar daños duraderos, concluyó su alocución con un llamamiento a defender los medios serios e indagar con profundidad. Para el magnate, la búsqueda de la verdad y la fiscalización del poder son los componentes esenciales de un periodismo "que nos mejora a todos".
La fuerte defensa del periodismo por parte de Elsztain llamó la atención precisamente por la estrecha y profunda relación que mantiene con Javier Milei, de quien ha sido uno de los principales sostenes económicos, logísticos y espirituales desde la campaña electoral.
Elsztain es el propietario del emblemático Hotel Libertador, ubicado en el centro de Buenos Aires. Este establecimiento no solo funcionó como el cuartel general y búnker de campaña de La Libertad Avanza durante todo el año electoral, sino que además se transformó en la residencia oficial de Milei por más de dos meses. El mandatario habitó una de sus suites de lujo antes y después de ganar el balotaje, una prolongada estadía que evidenció el nivel de confianza y el respaldo directo del empresario en un momento crucial de transición política.
Más allá de lo místico y lo personal, el vínculo tiene un fuerte anclaje en el mundo de los negocios. Elsztain comanda un imperio empresarial que incluye a IRSA (dueña de los principales centros comerciales y desarrollos inmobiliarios del país), la agropecuaria Cresud y el Banco Hipotecario. El modelo económico impulsado por la gestión de Milei, enfocado en la desregulación total de los mercados, la eliminación de leyes de control de alquileres y la apertura comercial, se alinea con la visión de negocios de Elsztain y beneficia de manera directa las áreas de infraestructura y real estate en las que su holding es líder absoluto.















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