“Más allá del relato que intenta instalar el Gobierno nacional, los datos muestran otra realidad. La recaudación de los impuestos vinculados a la actividad económica continúa cayendo y eso es consecuencia directa del deterioro que atraviesa la economía real”, afirmó Girard.
De acuerdo con los datos mencionados por el titular de la agencia bonaerense, en mayo Ingresos Brutos retrocedió 8,4% interanual; el Impuesto de Sellos cayó 11%; el IVA bajó 7,4%; y el denominado Impuesto al Cheque registró una disminución de 2,9%. También se redujeron los recursos asociados al empleo formal, con caídas en las contribuciones y aportes a la seguridad social.
La recaudación como termómetro de la actividad
Para ARBA, la evolución de estos impuestos permite mirar la economía desde otro ángulo. No se trata solo de cuánto recauda el Estado, sino de qué muestran los tributos que se mueven junto con el consumo, las ventas, las transacciones y el empleo registrado.
En ese punto, Girard marcó distancia con la lectura de la Casa Rosada. Sostuvo que la baja de los impuestos ligados a la actividad revela una economía que todavía no logra recomponerse y que mantiene señales de fragilidad en el mercado interno.
El funcionario remarcó que mayo fue el décimo mes consecutivo de caída en la recaudación del IVA, uno de los indicadores más sensibles para medir el comportamiento del consumo.
“Estamos frente al peor inicio de año en materia recaudatoria desde 2017. La caída del IVA, del Impuesto al Cheque y de los recursos de la seguridad social refleja una crisis que tiene su epicentro en el mercado interno”, señaló.
El contrapunto con Nación
La advertencia de Girard aparece en un momento en el que el Gobierno nacional busca instalar la idea de que la economía ya dejó atrás la etapa más dura del ajuste y empieza a mostrar signos de mejora. Desde la Provincia, en cambio, sostienen que los números de recaudación no acompañan esa lectura.
El titular de ARBA consideró que los indicadores tributarios muestran las consecuencias de un proceso más amplio: retracción de la actividad, pérdida de puestos de trabajo registrados, crecimiento de la precarización laboral, aumento de la desocupación y deterioro del poder adquisitivo de los salarios.
En esa línea, la caída de Ingresos Brutos y Sellos aparece como una señal directa sobre la evolución de las ventas y las operaciones económicas. A su vez, la baja del IVA y del Impuesto al Cheque refuerza la lectura de un mercado interno todavía debilitado.
Preocupación por el IVA aduanero
Girard también apuntó contra la evolución del componente aduanero del IVA, que registró una caída del 18%. Según sostuvo, ese dato confirma el escenario recesivo, pero también puede encender una señal adicional sobre las operaciones de comercio exterior.
“Este dato confirma el escenario recesivo que atraviesa el mercado interno, pero además enciende señales de alarma porque podría estar reflejando un aumento de la evasión vinculada a las importaciones. Es una situación que requiere atención y control por parte del Estado”, sostuvo.
Para el funcionario bonaerense, la recaudación es uno de los indicadores más precisos para evaluar el desempeño económico porque permite observar el pulso de la actividad productiva y comercial.
Los impuestos que cayeron en mayo
Los datos señalados por ARBA muestran retrocesos en los principales tributos asociados a la actividad:
Ingresos Brutos: -8,4%.
Impuesto de Sellos: -11%.
IVA: -7,4%.
Impuesto al Cheque: -2,9%.
IVA aduanero: -18%.
Aportes y contribuciones a la seguridad social: también registraron caídas.
Con ese diagnóstico, Girard sostuvo que los números actuales reflejan “un escenario de creciente debilidad de la actividad productiva y comercial”. Para la Provincia, la recaudación muestra una foto distinta a la que intenta instalar el Gobierno nacional: no una recuperación consolidada, sino una economía que sigue bajo presión.















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