El mandatario aseguró que el fallo fue dictado por sectores del Poder Judicial que, según planteó, están "tan alejados de la Justicia como cercanos al poder real".
En el escrito, que sumó al de muchos otros representantes y dirigentes políticos, sostuvo que la condena fue el resultado de una "larguísima persecución" y afirmó que se basó en argumentos arbitrarios y sin pruebas que acreditaran responsabilidades directas de la exmandataria.
La condena contra CFK quedó firme el 10 de junio de 2025 cuando la Corte Suprema de Justicia confirmó la pena de 6 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, por administración fraudulenta en la adjudicación de obras públicas en Santa Cruz. La sentencia había sido dictada en primera instancia en diciembre de 2022 y luego ratificada por la Cámara Federal de Casación Penal.
El mandatario bonaerense también vinculó la situación judicial de la expresidenta con el intento de asesinato que sufrió el 1 de septiembre de 2022. En ese marco, cuestionó la falta de avances para determinar quiénes planificaron, financiaron o impulsaron el atentado y advirtió sobre la persistencia de un clima de violencia política.
Kicillof sostuvo además que los sectores que, a su entender, promovieron la persecución judicial respaldan actualmente un modelo económico que afecta a la industria nacional, los salarios, las jubilaciones y los derechos sociales y laborales. "A un año de aquel fallo, ratificamos lo que verdaderamente no se puede no saber: Cristina es inocente y continúa injustamente detenida", expresó.
Desde que la condena quedó firme, el caso se convirtió en uno de los principales puntos de confrontación entre distintos sectores del peronismo y el gobierno de Javier Milei. En ese contexto, la consigna "Cristina Libre", impulsada principalmente por La Cámpora, se mantiene como una de las banderas del espacio y también forma parte de los debates internos dentro del peronismo.


























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