En este escenario de máxima tensión, el legislador porteño del PRO y especialista en tecnología, Darío Nieto, fue uno de los referentes más categóricos al evaluar la situación en diálogo con Infobae Al Mediodía: “Hay un problema acá del nivel de explicaciones, creo que pocas veces se vio en Argentina este nivel de justificaciones tan poco serias”. El dirigente calificó los argumentos oficiales de "berretas" y centró sus críticas en la inviabilidad técnica e histórica del descargo del jefe de ministros.
Nieto aportó una mirada técnica basada en el funcionamiento de la tecnología blockchain y el ecosistema cripto. Explicó que si bien la cadena de bloques es un registro transparente e inmutable donde las operaciones pueden verificarse, la identidad del titular de una billetera digital no queda asociada automáticamente a un nombre, sino a un código alfanumérico. Por ende, mostrar los movimientos de una dirección no demuestra la propiedad real de la misma.
Bajo esa premisa, el legislador sostuvo que una inversión de 200.000 dólares en Bitcoin durante el año 2013 habría resultado una anomalía inverosímil para la época debido al reducido tamaño del mercado. “Era imposible que alguien en 2013 pusiera doscientas lucas en Bitcoin. Hubiera sido noticia mundial”, afirmó. Asimismo, sumó un dato del contexto local: en aquel entonces, la comunidad vinculada a las criptomonedas en Argentina era sumamente pequeña y todos sus integrantes se conocían entre sí; sin embargo, ninguno de los pioneros de ese ámbito recuerda ni identificó jamás a Manuel Adorni como parte de ese grupo.
Frente a la documentación presentada, Nieto planteó dos hipótesis personales para explicar el "dibujo" de los papeles:
1. El uso de registros y movimientos de una billetera digital perteneciente a una tercera persona.
2. La identificación de direcciones con operaciones antiguas para atribuírselas como propias sin acreditar la titularidad real. “Yo no descarto ninguna”, expresó al respecto.
Más allá de los detalles técnicos, el núcleo del reclamo del PRO pasa por el impacto ético sobre una sociedad que realiza un enorme esfuerzo económico. El partido advirtió en un comunicado que “no se puede seguir alimentando polémicas evitables, contradicciones innecesarias ni episodios que erosionan la confianza pública”, exigiendo cuidar el rumbo del cambio con la transparencia que la ciudadanía demanda. Voces del mismo espacio, como el exministro Esteban Bullrich, fueron aún más tajantes al calificar directamente al funcionario como "corrupto".
Nieto coincidió en este diagnóstico: “Comparto mucho lo que hace el Gobierno en economía, pero siento que esto daña todo ese rumbo”, expresó, concluyendo que Adorni “tiene que renunciar, sin dudas” para evitar un mayor desgaste. Asimismo, sugirió que el propio presidente Javier Milei debería solicitarle la salida para preservar la credibilidad de su gestión.
Respecto a los pasos a seguir en el Poder Legislativo, el bloque de diputados nacionales del PRO evalúa ahora acompañar los pedidos de interpelación de la oposición tras considerar "indefendible" el accionar del jefe de Gabinete, quien habría brindado datos falsos u omitido información en sus comparecencias previas ante el parlamento. "El tipo tiene que ser interpelado y tiene que dar respuestas que no ha dado", enfatizó Nieto, aunque aclaró que, por una cuestión de salud democrática, consideraría más sano una renuncia voluntaria o un desplazamiento decidido por el Poder Ejecutivo antes que una destitución forzada por el Congreso de la Nación.



















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